Samuel Lara

TESTIMONIO DE SALVACIÓN:

Gracias a Dios tuve el privilegio de nacer en un hogar cristiano, mi padre era pastor de la iglesia donde congregábamos regularmente con mi familia; desde muy pequeño escuchaba de Dios en la casa, iglesia e inclusive en el colegio que estudiaba y siempre participaba de campamentos, EBDV donde también me hablaban de Dios. A pesar de todo ello yo aún no era salvo hasta aquel día cuando tome una decisión importante para mi vida; a la edad de 9 años, un día por la noche fuimos con mi familia a una de las obras misioneras de la iglesia porque se iba transmitir una película en pantalla gigante, el tema de dicha película era “El Infierno”, terminado la película el pastor encargado salió al frente e hizo una invitación diciendo que aquellos que quieren tomar la decisión de entregar su vida a Dios para no ir al infierno pasen a delante para hablar con alguno de los hermanos, en mi interior yo me ponía a analizar mi vida y veía que si no tomaba esa decisión me iría al infierno pero por temor y vergüenza no pasé al frente; regresando a casa tenía dentro de mí ese deseo de tomar esta decisión muy importante así que antes de acostarme llamé a mi mamá y le pregunté: ¿Cómo puedo entregar mi vida a Dios?, y es allí cuando ella me explica cómo hacerlo y estando sentados los dos en mi cama hice una oración entregándole toda mi vida a Dios con la esperanza que algún día cuando deje de existir en esta tierra pueda estar en el cielo disfrutando de la presencia de Dios.

TESTIMONIO DE SERVICIO MINISTERIAL, LUGARES Y POSICIÓN DE MINISTERIO

Cuando era un niño y los demás me preguntaban ¿Qué quieres ser cuando seas grande?, yo respondía: Quiero ser pastor; no sé si lo decía inocentemente o si Dios estaba obrando en mi vida pero desde temprana edad estuve involucrado en la iglesia de distintas formas, recuerdo que una hermana de mi iglesia reunió a un grupo de adolescentes (entre los cuales estaba yo) con el fin de organizar el club de niños en nuestra iglesia; posteriormente cuando me bauticé dentro de mi había el deseo de estar involucrado en una de las obras misioneras de la iglesia, es así que desde la edad de 11 años empecé a enseñar a niños, es allí donde uno comprende que la mies es mucha pero existen pocos obreros dispuestos a servir; estuve algunos años sirviendo a Dios en la enseñanza a niños, adolescentes y en el área de la música en mi iglesia que está en mi ciudad natal Huancayo y posteriormente tomé la decisión de estudiar en el Seminario Bautista del Perú pero no con la finalidad de ser pastor ni misionero sino con la finalidad de servir a Dios en el área de la música, terminando mis estudios en el SBP me hice parte de la Iglesia Bautista Ebenezer en la ciudad de Trujillo donde hasta la actualidad sirvo a Dios en el ministerio musical y en una obra misionera en Laredo enseñando a niños y adolescentes; y puedo ver la gran necesidad de obreros que existe en muchas partes cada vez que estoy en mi iglesia, cada vez que salgo a la obra, cada vez que evangelizo a alguna persona o cada vez que paso por el centro de la ciudad y veo que Dios quiere usarme y yo estoy dispuesto a hacer su voluntad y ser uno de esos obreros para llevar su palabra.

ESTUDIOS REALIZADOS

Por la gracia de Dios estudié en el Seminario Batista del Perú dentro del programa de Música (2017 – 2010) y en la actualidad curso mi último año de estudios en el Conservatorio Regional de Música del Norte Público “Carlos Valderrama” en la ciudad de Trujillo.

VISIÓN Y PLANES DE LA OBRA DE DIOS

Soy de la convicción de que la obra de Dios se realiza mejor cuando tienes un equipo pastoral y que para una gran comisión de gran alcance debemos tener un gran plan de un gran alcance misionero, por ello en un futuro tengo el plan de hacer obra misionera junto con otros pastores en el “Valle del Mantaro” teniendo el objetivo de alcanzar las provincias de Concepción – Huancayo – Jauja.